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lunes, 18 de agosto de 2008

6 meses por el Sudeste Asiático 2002. Parte 11

Llegamos a LOMBOK y cogimos un autobús a Senggigi. Nos alojamos en unos bungalows que estaban casi vacíos así que nos hicieron precio. Alquilamos una motillo como siempre y aprovechamos para cambiar dinero, pasear por la playa, ver las puestas de sol y estar tres días de tranqui planeando qué hacer. Al final decidimos no hacer buceo en las islas Gili y alquilar un Suzuki durante un mes para visitar con total libertad Lombok, Sumbawa y lo más importante, la isla de Flores.

Alquilamos el Suzuki (se lo alquilamos a un tío que tenía uno), metimos nuestras mochilas dentro y nos lanzamos a la aventura. Cruzamos toda la isla de Lombok hasta Labuhan Lombok de donde salen los ferrys para SUMBAWA.

Pasamos una travesía en ferry infernal. Fuerte marejada aliñada con humillo de cigarros de clavo (lo que fuman en toda Indonesia). Los dos vomitamos todo...

Llegamos a Poto Tano (Sumbawa). Estaba anocheciendo. Encendemos las luces del coche y zas, la sorpresita, no tenemos luces (pero si las habíamos revisado...). Menos mal que Sebastián es McGyver y con el papel de la cajetilla de cigarrillos arregló el problema y pudimos conducir hasta un hotel.

En un par de días cruzamos toda la isla (no tiene mucho que ver) y nos plantamos en Sape (aquí descubrí una delicia culinaria, unas cortezas como de pescado que son como nuestras cortezas, bocabits etc., ¡qué buenos! tendríamos que importarlos...) dispuestos a embarcarnos en el ferry a la isla de Flores.

Después de explorar Flores largo y tendido atravesamos otra vez Sumbawa cruzamos a Lombok y antes de devolver el Suzuki visitamos la zona de Tetebatu y el volcán Gunung Rinjani (no lo escalamos).

jueves, 14 de agosto de 2008

6 meses por el Sudeste Asiático 2002. Parte 11

La isla de BALI era otro sueño a punto de ser cumplido y los dos estábamos muy ansiosos y emocionados. El viaje en autobús desde Yogya (Java) nos pareció una eternidad, no pegamos ojo en toda la noche. De madrugada el autobús embarcó en el ferry que nos transportaría a Bali y mientras amanecía llegábamos a Gilimanuk (Bali). El autobús siguió su camino hasta la capital Denpasar y allí cogimos otro autobús que nos dejara en nuestro destino elegido Ubud.

Teníamos claro que queríamos evitar al máximo posible el turisteo occidental (está lleno de australianos) y lo que ello conlleva, playa abarrotada de churfers, discotecas para guiris, bares para guiris, tiendas para guiris... y tratar de encontrar la cultura balinesa (o lo que queda de ella). Para ello había que evitar a toda costa Sanur, Nusa Dua y Kuta y dirigirse al interior a Ubud.

En Ubud está la esencia del arte y la cultura balinesa en todas sus formas: pintura, escultura, danzas balinesas, bodas y entierros tradicionales...
La ciudad y sus alrededores está llena de galerías de arte y museos y es hogar de una ingente cantidad de talentosos artistas de todas las disciplinas (allí vive el español Antonio Blanco). Es también el mejor sitio de la isla para comprar libros sobre Bali.

Nada más llegar nos cargamos nuestras mochilas y nos fuimos a buscar nuestro sitio. Elegimos un hotelito muy cuco con bugalows de bambú con tejado de paja. Miramos que todo funcionara bien y le dijimos ok al dueño. Empezamos a deshacer el equipaje encima de la cama y se me ocurre la gran idea de fumigar la habitación por si había bitxos... como era todo tan "natural"... no pasan ni cinco minutos cuando veo que del techo de paja empiezan a descolgarse un montón de arañas de un tamaño considerable... ¡qué gritos!... todavía recuerdo a Sebastián retorciéndose de risa mientras yo daba saltos por la habitación al mismo tiempo que profería alaridos de pánico entre los que se escuchaba la palabra "¡arañas!"... Como os imaginaréis, recogimos nuestras cosas, le explicamos al dueño el problemilla (la habitación ya estaba ocupada...) y nos fuimos a buscar otro alojamiento.
Al final encontramos unos bungalows de una familia muy céntricos y a muy buen precio y allí nos quedamos.
Alquilamos una motillo para poder tener independencia y pasamos dos semanas increíbles.
Primero exploramos Ubud y sus alrededores y tenemos que decir que nos gustó muchísimo. Hay un ambientillo bohemio muy interesante y nos sentimos muy a gusto. No te cansas de pasear de un lado para otro por las calles llenas de tiendas de arte, librerías, bares, restaurantes, el monkey forest, la carretera a Panestanan llena de galerías de arte... ¡uf, qué recuerdos!
Pudimos asistir a un funeral balines (no te lo debes perder). Toda una experiencia. Nada que ver con los sepelios occidentales, ve y asómbrate.
Muy cerquita de Ubud puedes ver Goa Gajah (Cueva del elefante) Yeh Pulu , Pura Samuan Tiga (Templo del encuentro de los tres) todo en Bedulu. En Pejeng hay unos cuantos templos muy interesantes para visitar y en Tampaksiring no te puedes perder Gunung Kawai (10 sepulcros escabados en la roca) y el manantial sagrado de Tirta Empul.
Otros templos de visita obligada son Pura Luhur Ulu Watu y Tanah Lot.

Si te interesa comprar arte la carretera que une Ubud con la capital y los alrededores de esta carretera están llenos de galerías-tiendas de arte con auténticas maravillas, mira, compara y regatea antes de comprar.

Al final fuimos un día con la motillo a Kuta para ver lo que era y bueno, lo que nos imaginábamos, es muy bonito peeeero como Ibiza pero en versión Balinesa y con churfers australianos en vez de spaghettis italianos. También nos fuimos por la zona de Lovina playa de arena negra volcánica... y dimos un montón de vueltas más por la isla. Nos la recorrimos casi entera... a fuerza de perdernos un montón de veces ja,ja... En pocos sitios hemos visto unos paisajes de un verde tan hermoso...

La verdad es que tenemos unos recuerdos maravillosos de Bali, nos enganchó (Sebastián fantasea a veces con retirarse por allí... "no me tientes, no me tientes" le digo yo ja,ja).
Es otro de nuestros sitios "Si me pierdo que me busquen en..., o mejor, que no me busquen".

Pero el fin tenía que llegar así que cogimos un autobús que nos llevó a Padangbai donde embarcamos en un ferry rumbo a Lombok.

martes, 12 de agosto de 2008

6 meses por el Sudeste Asiático 2002. Parte 9

JAVA
Llegamos al aeropuerto de Yakarta (Java) y fuimos a la estación de tren Gambir para coger un tren nocturno que nos dejara en la capital cultural de la isla, Yogyakarta.
En Yogya hay bastantes cosas para ver y para hacer así que tranquilamente puedes tirarte unos días.
Como siempre, alquilamos una motillo y a disfrutar. Empezamos por el Kraton, una pequña ciudad amurallada dentro de la propia ciudad. Aquí está ubicado el palacio del sultan de Yogya, así como mercado, tiendas, mezquitas etc.
Hay que pagar para entrar, esto incluye un tour con guía que no valió la pena para nada, sólo tratan de llevarte de tiendas. Sebastián se cogió un mosqueo...
También podéis echar un vistazo por el mercado de los pájaros y el mercado principal de Yogya o simplemente callejear por la ciudad que es muy entretenida.
Después de unos días de aproximación a Yogya, decidimos ir a visitar las ruinas Budistas de Borobudur (en perfecto estado). El camino hasta llegar a ellas fue un precioso paisaje tropical de un verde intenso. Pasamos el día entero por allí viendo los templos, sacando fotos y divirtiéndonos en general.
Otro día fuimos a ver los templos Hinduístas de Prambanam. Restaurados y en perfecto estado recuerdan los tiempos Hinduistas de Java. El día pasó alegremente correteando entre los templos y jugando con los niños de un colegio que habían venido a ver los templos taambién.
Regresamos a Yogya y compramos un billete de autobús que nos llevara a Bali.















lunes, 11 de agosto de 2008

6 meses por el Sudeste Asiático 2002. Parte 8

SUMATRA
En Penang (Malasia) cogimos un fast ferry que nos llevó a Medan, la capital del norte de Sumatra. Recuerdo que la travesía fue un auténtico infierno. Había mucha mar y el ferry daba tumbos, saltos y de todo... No vomitamos pero poco faltó... Al llegar hicimos los visados y tras pasar un día en Medan cogimos un autobús que nos llevó a Parapat, pueblo situado a orillas del lago Toba.
El lago Toba está situado en la caldera de un volcán que hará unos 100 mil años colapsó debido a una devastadora erupción. Es el lago más grande del Sudeste Asiático y en el centro tiene una isla llamada Pulau Samosir. Allí nos dirijimos para descubrir la cultura Toba Batak. Nos alojamos en Tuk Tuk en unos bungalows con mesa de ping pong, terraza con vistas al lago, una verdadera gozada. Alquilamos una motillo para recorrer la isla en busca de las famosas casas de los Batak y sus también famosos cementerios.
Salimos al día siguiente por la mañana muy temprano en busca de las susodichas casas. Empezamos a ver casas y tumbas y nos emocionamos tanto que decidimos intentar encontrar unas que había en el bosque, en medio de la isla... al final acabamos perdidos en medio de la isla, es decir, en medio del monte... con la motillo... no teníamos ni idea de dónde estábamos, recuerdo que encontramos a un par de ancianas primero y a unos niños luego y tratamos de preguntarles por un pueblo que salía en el mapa y que, teóricamente, debía de estar por allí. La abuela sólo señalaba hacia delante... deducimos que no nos entendía... bueno, en ese momento me di cuenta de que nos habíamos perdido y que había que seguir para llegar a alguna carretera (íbamos por en medio del monte) . Tengo que admitir que perdí un poco los nervios, también debido a que en un par de ocasiones Sebastián tuvo que soltar la motillo al suelo... Al final, después de unas 12h. sentados en la motillo y con el trasero molido de saltar como cabras, llegamos a una carretera asfaltada y enfilamos hacia nuestro pueblo. Llegamos de noche y sin luces, menos mal que Sebastián siempre coge el frontal...
Al día siguiente decidimos salir a continuar nuestra exploración de la zona, cruzamos en el ferry a Parapat y emprendimos la marcha... todo iba genial hasta que nos quedamos sin gasolina... yo me quedé sentada en la orilla de la carretera y Sebastián se fue a buscar gasolina a pata con la motillo a cuestas... al cabo de un rato apareció ya montado en la motillo... cuando ya pensábamos que nada más podía pasar... empezó la tormenta... en tres segundos se puso a llover a cántaros y menos mal que llevábamos en la mochilita los chubasqueros... al final, también llegamos casi de noche a coger el último ferry...
El día siguiente decidimos tomárnoslo de tranqui ja,ja,ja...
Nuestro siguiente destino fue Bukit Lawang para ver el Centro de Rehabilitación de Orangutanes. Una experiencia increíble. Subes con un guía a las partes altas de la selva donde ellos están y puedes ver como aparecen entre la vegetación, se acercan y saltan de árbol en árbol y también cómo los alimentan en una plataforma. En el Centro campan a sus anchas pero está prohibido tocarlos. A mí me pasó que cuando íba andando vino un orangután me agarró de la mano y no se soltaba... (Sebastián tirando fotos de la escena ja,ja) corriendo apareció un chico del centro diciéndome que los animales no se tocaban... le tuve que explicar que había sido él el que me había agarrado. Por la cara de pánico que debía de tener me creyó y me explicó que probablemente había sido porque me parecía a una de las cuidadoras y tal, luego ya se relajó, hablamos con él un rato y hasta nos preguntó si íbamos a venir al día siguiente...
De aquí nos fuimos a Berastagui donde Sebastián subió el volcán Gunung Sibayak. Los alrededores están llenos de pueblos Karo Batak que merece muchísimo la pena explorar en un par de días. En uno de ellos recuerdo que nos colamos en una boda y la gente encantada... son muy buena gente.
De aquí empezamos a bajar hacia Bukittinggi para ver la cultura matrilineal de los Minangkabau. En los alrededores hay multitud de pueblos tradicionales para explorar con sus casas típicas.
Por último nos dirigimos a Padang donde compramos un billete de avión que nos llevara a Yakarta (Java).